8 de jul. de 2011

MICAELA BASTIDAS Y MARIA PARADO DE BELLIDO

Las heroínas Micaela Bastidas y María Parado de Bellido

Micaela Bastidas. Dibujo: Raúl Valencia.

Breve biografía de Micaela Bastidas

Micaela Bastidas Puyucawa nació en Abancay (sierra sur del Perú) en 1745. Sus padres fueron Manuel Bastidas (afroperuano) y Josefa Puyucahua (indígena). A los 15 años se casó con el cacique José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru II) con quien tuvo tres hijos: Hipólito, Mariano y Fernando.

En 1780 lideró, junto a su esposo, la gran rebelión anticolonial buscando terminar con el mal gobierno, las injustas reformas fiscales y los abusos contra los indios. Durante la lucha encargó de la distribución de armas y alimentos para los rebeldes. También dirigió ataques guerrilleros.

Al fracasar la sublevación fue capturada y llevada al Cusco, donde fue sentenciada a muerte. La pena se cumplió en la Plaza de Armas el 18 de mayo de 1781. Los verdugos le cortaron la lengua, la estrangularon y la remataron con patadas en su vientre. El mismo día fueron ejecutados su esposo Túpac Amaru II, su hijo Hipólito y su hermano Antonio.

María Parado de Bellido. Dibujo: Antonio Torres.

Breve biografía de María Parado de Bellido

María Parado de Bellido nació en Huamanga (Ayacucho) el 5 de julio de 1777. Fue hija del criollo Fernando Parado y una humilde indígena ayacuchana. A los 15 años contrajo matrimonio con el comerciante Mariano Bellido, con quien tuvo 7 hijos: Gregoria, Andrea, Mariano, Tomás, María, Leandra y Bartola.

A finales de 1820, su esposo y sus hijos Tomás y Mariano se unieron a las guerrillas patriotas de Cayetano Quiroz para luchar contra las fuerzas realistas y ayudar a la Independencia del Perú. En 1822, deseosa de colaborar, María Parado de Bellido empezó a enviar informes de los movimientos militares del general español José Carratalá. Sus cartas eran recibidas por su esposo, quien de inmediato las mostraba al jefe guerrillero Cayetano Quiroz.

Lamentablemente una de las cartas fue descubierta por los españoles en el pueblo de Quilcamachay el 29 de marzo de 1822. Al día siguiente María Parado de Bellido fue detenida en Huamanga. La torturaron para que diga el nombre de sus compañeros independentistas, pero ella resistió el tormento sin delatar a nadie. Fue fusilada por orden de Carratalá en la Pampa del Arco (Ayacucho) el 1 de mayo de 1822.